¡Gracias, Alicia!
Alicia… ¡quién nos iba a decir cuando llegaste a Torreblanca que dejarías una huella imborrable con tu marcha!
Hay personas que cuando se van dejan un vacío enorme, pero tú te vas a ir dejándonos un ¡¡¡lleno absoluto!!! Llenos de energía, llenos de tu alegría, llenos de ilusión, llenos de proyectos iniciados, llenos de retos que perpetuar, un nexo reforzado, engrosado y engrasado en el barrio entre Colegio, Religiosas, Parroquia y Hermandad, alumnos y antiguos alumnos… Has demostrado tener intrínseco el espíritu de la Santa Madre y eres única como ella.
GRACIAS por tanto, por tu testimonio, por tu sencillez, por tu gratuidad, por tu ejemplo, por esa LUZ que llevas en tu rostro y trasmites a todos los que hemos tenido la suerte de cruzarnos en tu camino. Gracias por todo lo bueno que dejas en el barrio, en el cole y sobre todo en nuestros alumnos y en nosotros.
Alicia, nunca te olvides de tu familia del Sagrado Corazón de Torreblanca.
Vuelve siempre que puedas y, si no, no te preocupes, que ya iremos a buscarte u organizaremos algo para juntarnos. Aunque, conociéndote, es probable que seas tú misma la que lo organice, y ¡allí estaremos! ¡Sigue alumbrando con tu sonrisa siempre!